FW: MATRIMONIO…‏

FW: MATRIMONIO…‏
From:


jesus barragan (mat.22_37@live.com)

Sent: Fri 4/23/10 11:06 AM
To:

espero que les guste esta historia


 

 


 
Para todos los casados,
solteros y próximos a casarse. Espero les agrade esta
Historia………..

MATRIMONIO
 
Cuando llegue a casa
esa noche mientras mi esposa servía la cena, la tome de la mano y le
dije: tengo algo que decirte. Solo se sentó a comer en silencio. Yo
podía observar el dolor en sus ojos.

De pronto  ya no
sabía como abrir mi boca. Pero tenía que decirle lo que pensaba. Quiero
el divorcio……le dije lo más suave que pude.

Mis palabras
parecieron no molestarle. Al contrario, muy tranquilamente me pregunto,
¿por qué?

Evite su pregunta con mi
silencio, esto le hizo enfurecer. Tiro los utensilios y me grito, ¡no
pareces hombre! Esa noche, ya no hablamos más. Ella lloraba en silencio.
Yo sabía que quería saber que le había pasado a nuestro matrimonio.
Pero yo no hubiera podido darle una respuesta satisfactoria. Mi corazón
ahora le pertenecía a Eloísa. Ya no la amaba, solo me daba lástima.

Con un gran sentido
de culpa, redacte un acuerdo de divorcio en el que le daba nuestra
casa, nuestro auto y un 30% de las acciones de mi empresa

Después de leerlo
ella lo rompió en pedazos. La mujer que había estado diez años de su
vida conmigo ahora era una extraña. Me sentí mal por todo ese tiempo y
energía que desperdicio conmigo. Todo eso que yo nunca le podría
reponer. Pero ahora ya no había marcha atrás, yo amaba a Eloísa. Por fin
mi esposa soltó el llanto frente a mí, eso era lo que yo esperaba desde
el principio. Verla llorar me tranquilizaba un poco, ya que la idea del
divorcio que me preocupaba tanto ahora era más clara que nunca.

El siguiente día,
llegue a casa muy tarde y ella estaba en la mesa escribiendo algo. Yo no
había cenado, había pasado un día muy intenso con Eloísa y tenía más
sueño que hambre y mejor me retire a dormir.

Desperté en la
madrugada, ella todavía estaba escribiendo. La verdad no me importo y
solo me acomode de nuevo en cama y seguí durmiendo.

En la mañana me
presento sus condiciones para aceptar divorciarse: No quería nada de mí,
pero necesitaba un mes antes de firmar el divorcio, me pidió que en ese
mes tratáramos de vivir una vida lo más normal posible. Sus razones
eran simples: nuestro hijo tenía unos exámenes muy importantes en este
mes y no lo quería mortificar con la noticia del matrimonio frustrado de
sus padres.

Esto era algo en lo que yo
también estaba de acuerdo. Pero había más, me pidió que me acordara como
la cargue el día de nuestra boda.

Quería que cada día
de este mes, la cargara de nuestro cuarto hasta la puerta de la
casa……. pensé que se estaba volviendo loca. Pero decidí aceptar este
raro requisito con tal de que este mes pasara sin más peleas o malos
momentos.

Le platique a Eloísa de las
condiciones que puso mi esposa……se rió bastante y pensó que era muy
absurdo. Dijo en tono burlón: no importa los trucos que se invente,
tiene que aceptar la realidad que se van a divorciar.

Desde que le
exprese mis intenciones de divorcio mi esposa y yo no teníamos ningún
contacto íntimo. El primer día que la cargue se me hizo un poco difícil.
Nuestro hijo nos vio y aplaudió de felicidad al vernos y dijo, papa me
da gusto que quieras mucho a mi mama. Sus palabras me causaron un poco
de dolor. Desde nuestra habitación hasta la puerta de enfrente camine
como diez metros con ella en mis brazos. Ella cerró sus ojos y me dijo
al oído que no le dijera al niño del divorcio. Me sentí muy incomodo, la
baje y ella camino a tomar el autobús para ir a trabajar. Yo maneje
solo a mi trabajo.

El segundo día fue
un poco más fácil. Ella se recargo ligeramente en mi pecho. Podía oler
la fragancia de su blusa. Me di cuenta que desde hace tiempo no le había
puesto mucha atención a esta mujer. Me di cuenta que ya no era tan
joven, había un poco de arrugas en su cara, su pelo ya mostraba canas.
Ese era el precio de nuestro matrimonio. Por un minuto me pregunte que
si yo era el responsable de esto.

A el cuarto día,
cuando la cargue. Sentí que regresaba un poco de intimidad. Esta era la
mujer que me había dado diez años de su vida.

El quinto y sexto
día, me di cuenta que el sentimiento crecía otra vez. No le platique
nada de esto a Eloísa. Conforme los días pasaban se me hacia mas fácil
cargarla. Quizás el ejercicio de hacerlo me estaba haciendo más fuerte.

Una mañana la vi
que estaba buscando un vestido para ponerse, pero no encontraba nada que
le quedaba. Solo suspiro y dijo, todos mis vestidos me quedan grandes.
Es ahí donde me di cuenta que por eso se me hacía muy fácil cargarla.
Estaba perdiendo mucho peso, estaba muy pero muy delgada.

De repente entendí
la razón……estaba sumergida en tanto dolor y amargura en su corazón.
Inconscientemente le toque la frente.

Nuestro hijo entro
en ese momento y dijo, Papa es tiempo que cargues a mama. El ver a su
papa cargar a su mama todos los días se le había hecho costumbre. Mi
esposa le dio un fuerte abrazo. Yo mejor mire hacia otro lado por temor a
que esta conmovedora imagen me hiciera cambiar de planes. Entonces la
cargue, y empecé a caminar hacia la puerta, su mano acaricio mi cuello, y
yo la apreté fuerte con mis brazos, justo como el día que nos casamos.

Pero su estado
físico me causo tristeza. En el último día, cuando la cargue sentí que
no me podía ni mover. Nuestro hijo ya se había ido a la escuela. La
abrasé fuerte y le dije, nunca me di cuenta que a nuestra vida le hacía
falta algo así.

Me fui a
trabajar…..salte fuera de mi auto sin poner llave a la puerta. Temía
que cualquier momento podría cambiar de opinión…..subí las escaleras,
Eloísa abrió la puerta y le dije, Lo siento mucho pero ya no me voy a
divorciar.

No podía creer lo que le estaba
diciendo, hasta me toco la frente y me pregunto si tenía fiebre. Quite
su mano de mi frente y le dije de nuevo. Lo siento Eloísa, ya no me voy a
divorciar. Mi matrimonio era muy aburrido porque ni ella ni yo supimos
apreciar los pequeños detalles de nuestras vidas. No porque ya no nos
amaramos.   Ahora me doy cuenta que cuando nos casamos y la cargue por
primera vez esa responsabilidad es mía hasta que la muerte nos separe.

 
Eloísa en este
momento salió del shock y me dio una fuerte bofetada, y llorando cerro
su puerta. Corriendo baje las escaleras y me fui de ahí.

Pare en una
florería, ordene un bonito ramo para mi esposa. La chica me pregunto que
le ponía a la tarjeta. Sonreí y escribí, " siempre te llevare en mis
brazos hasta que la muerte nos separe"

Esa noche cuando
llegue a casa, con las flores en mis manos y una sonrisa en mi cara,
subí a nuestro cuarto……..solo para encontrar a mi esposa en su
cama…..Muerta

Los pequeños detalles es
lo que de verdad importa en una relación. No la mansión, el carro,
propiedades o dinero en el banco. Estos crean un falso sentido de
felicidad que no lo es todo. Mejor encuentra tiempo para ser el amigo de
tu esposo o esposa, y tómense todo el tiempo necesario con esos
pequeños detalles que hacen la diferencia. Que tengan un feliz
matrimonio


Si
no compartes este correo nada te pasara

Pero si decides compartirlo, quizás salves un
matrimonio

Muchos
de los fracasos en la vida le sucede a gente que no se da cuenta lo
cerca que estaban del éxito cuando se dieron por vencidos.


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s