DESPIDIENDO A UN GRAN AMIGO‏

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jesus barragan (mat.22_37@live.com)

Sent: Sat 4/10/10 9:31 AM
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DESPIDIENDO A UN GRAN AMIGO

“La senda de los justos es como la luz del alba,
cuyo esplendor va creciendo hasta el pleno día”
— Proverbios 4:18, Sagrada
Biblia por Evaristo Marín Nieto —



Aún hay hermanos que recuerdan
con mucho cariño la asamblea de Distrito de 1983-1984 titulada “Unidad
del Reino”, y especialmente el discurso “Música que alaba a Jehová”,
¿por qué fue sobresaliente ese discurso? Tras 17 años de la publicación
del cancionero en inglés titulado “Cantando y acompañándose con música
en el corazón” se anunció la publicación próxima de un nuevo cancionero
titulado “Canten Alabanzas a Jehová”, ¿qué diferencias tendría ese
cancionero? En primer lugar, en vez de 119 cánticos contendría 225. Las
letras se modificaron según se entendieron las verdades bíblicas en los
17 años transcurridos desde 1966 hasta 1983 y se modificaron muchos
versos para mejorar el aspecto poético de las canciones.


Han
pasado 25 años desde ese emocionante anuncio y todos los que actualmente
somos testigos de Jehová alabamos a Jehová usando ese hermoso
cancionero. El día viernes 29 de mayo de 2009, durante el primer día de
la asamblea de Distrito “¡Manténganse Alerta!” de todo el mundo, muchos
hermanos se sorprendieron y se conmovieron al escuchar el anuncio que
decía que pronto, a partir de Enero de 2010 alabarían a Jehová con la
“ayuda de un nuevo y hermoso cancionero titulado ‘Cantemos a Jehová’”.
Las emociones y los sentimientos encontrados que tal sorpresa provocó se
vivieron por todo el globo terráqueo al repetirse ese anuncio en las
miles de asambleas de Distrito que se celebraron por todo el mundo. No
fue raro ver a hermanos derramar lágrimas mientras escuchaban el popurrí
de 6 de los nuevos cánticos del Reino. En muchos países ya han empezado
a utilizar el nuevo cancionero, pero en muchos otros los empezaremos a
usar a partir de la siguiente semana. La Conmemoración de la muerte
Jesús será el evento señalado para cantar por primera vez como
congregación esas nuevas composiciones. Mientras pasan los días llevamos
una “cuenta regresiva” que nos indica cuáles serán los últimos cánticos
del cancionero de 1984 que usaremos. Los escogidos han sido: 91 “Siendo
Enseñados por Jehová”, 87 “La Cena del Señor”, 105 “Aclamemos al
primogénito de la creación”, 171 “La canción de Victoria” y el 195 “Este
es el día de Jehová”. Aunque estamos ansioso de cantar los nuevos
cánticos, no podemos evitar sentir una tristeza que extrañamente nos
invade. Es cierto que “Canten Alabanzas a Jehová” se ha quedado
anticuado, pero con el irse de ese cancionero, se van más que simples
canciones; se van con ellas trozos de nuestras vidas, ¿por qué decimos
eso?

Muchos
hermanos no olvidarán jamás la emoción que sintieron el día de su
bautismo al cantar cánticos como el 13 (Dedicación Cristiana), 55
(Andando diariamente con Jehová), 143 (Declárate por Jehová), 202
(¡Estamos dedicados a Dios!), 207 (¿De quién mostramos ser?) u otros. Es
cierto que esos cánticos aún existen en “Cantemos a Jehová”, pero no
son iguales y, dado que les dimos un significado especial a las
versiones anteriores, no despiertan en nosotros los sentimientos que nos
provocaban las composiciones de 1984 ¿Quién no lloró alguna vez cuando,
al finalizar la asamblea de Distrito o Internacional cantamos la
estrofa que decía “Por compañerismo sincero, leal, hermanos y amigos:
¡Gracias Jehová!” (212)? ¿O a quién no se le enchinó la piel de emoción
cuando cantaba la estrofa de aquel cántico que decía “Cristo gobierna ya
y pronto pasará el viejo orden en Armagedón” (195)? ¿Acaso no se sintió
motivado por las palabras: “¿Dice usted: ‘Predicar yo no puedo,
expresarme no puedo al hablar’?” (215)? ¿O no se imaginó las bendiciones
del paraíso cuando cantaba “Podrás ver la resurrección si fijas allí la
visión” (222)? Tampoco podremos olvidar los ratos graciosos que pasamos
en la congregación cuando todos se confundían al cantar el estribillo
que decía “Si no quieren perecer besen al hijo de Jehová” (168) o la vez
en que nadie del Salón pudo cantar el cántico 219 llamado “El trono
celestial de Jehová” por ser el cántico más difícil de todo el
cancionero en español.

¿Verdad que son momentos que recordaremos siempre?
Versos como “Vivimos, morimos para ti; pues tú eres nuestro Dios” (13),
“Siendo malos los días sepamos comprar el tiempo de meros placeres”
(193), “Jehová y el Cristo son amigos de verdad, Amor con vida eterna
dan; podemos bien lograr” (76) y “El control del cuerpo y mente, sí,
mostrará nuestro amor y verdad” (191) en algún momento de nuestra vida
ejercieron influencia en nosotros, nos motivaron a estar alerta, a
acercarnos a Jehová, a luchar contra Satanás y a luchar contra nuestras
propias imperfecciones. Sin duda es triste saber que nunca más, en
ningún salón del Reino ni en ningún Salón de Asambleas resonarán
nuestras voces entonando esos versos.

Sin duda, “Canten Alabanzas a
Jehová” fue un gran amigo que nos ayudó a “derramar nuestro corazón”
delante de nuestro padre celestial, nos ayudó a alabarlo y a mantenernos
limpios o a mantener intacta nuestra esperanza del Nuevo Mundo. Sin
embargo, una estrofa de un cántico de ese cancionero también nos
recuerda algo: “Mientras seguimos marchando adelante, con la verdad nos
refina Jehová. Luz da a su pueblo muy abundante, no precisamos mirar
nunca atrás” (cántico 54).

Jehová ha nombrado al “Esclavo fiel y Discreto”
para darnos el alimento al tiempo apropiado, y Canten Alabanzas a Jehová
ya ha cumplido su propósito. Para nuestro tiempo es necesario “Cantemos
a Jehová” por muchas razones, así que ¿cómo reaccionaremos al cambio?
¿Seremos humildes y aceptaremos los grandes cambios que sufrió nuestro
cancionero? ¿O nos resentiremos con el “esclavo fiel” por esos cambios?

Aunque
es inevitable sentir tristeza, seguro que también será inevitable sentir
alegría, seguridad y devoción cuando cantemos por primera vez cánticos
como “Jehová te dará fuerzas” (60), “¿Te ves en el nuevo mundo?” y
“¡Este es el camino!” (65). No hay duda que Jehová sigue dándonos lo que
necesitamos de formas agradables y “Cantemos a Jehová” es prueba de
eso. Entonces, ¿le dará usted la importancia que se merecen nuestros
cánticos del Reino? Si en su congregación aún se usa “Canten Alabanzas a
Jehová”, ¿cantará con todo el corazón cuando, por última vez, cante
cada uno de los seis cánticos que nos restan? ¡Jehová se merece
alabanza! Nosotros tenemos el privilegio de cantarle, así que, como se
dijo en el discurso de presentación del nuevo cancionero: “Sin importar
si somos expertos o aprendices… ¡Cantemos a Jehová!”.



¿CÓMO PUEDO CANTAR BIEN?
No importa tanto su
voz, sino la condición de su corazón. Jehová no ve si tiene voz de
barítono o soprano, sino que le cante de todo corazón y con devoción.
Puesto que se requiere devoción, fe y convicción para que Jehová acepte
nuestra alabanza es posible que las siguientes recomendaciones le sean
útiles:

1. ENTIENDA LA LETRA: Para tal propósito es necesario
que al prepararse para la reunión también se prepare con los cánticos.
Fíjese en el título y lea la letra y el versículo bíblico cuidadosamente
en el que está basado. Cantemos a Jehová trae textos bíblicos
auxiliares, léalos también y busque la relación de esos versículos con
la letra del cántico. Para Canten Alabanzas a Jehová —que contiene un
gran número de simbolismos y profecías— pregúntese, ¿qué significa esto?
O ¿por qué se incluye en el cántico? Por ejemplo, ¿podría usted
explicar porqué la última estrofa del cántico 195 incluye las palabras:
“Entren al templo ya; busquen favor de Jah”? pues bien ¿qué significa
entrar al templo de Jehová y cómo podríamos hacerlo los que no somos
miembros del “rebaño pequeño”? Para eso es necesario entender qué es el
templo de Jehová al que se refiere el cántico. Cuando logre entender
todo el cántico estará listo para cantarlo apropiadamente.

2.
PIENSE EN CÓMO APLICAR LA LETRA:
 Ya que ha entendido la letra
pregúntese: “¿Cómo debería esto influir en mi?” El cántico 105 (de
Canten Alabanzas a Jehová) dice: “De casa en casa vamos, diciendo la
verdad, diciendo que ya reina el Hijo de Jehová.”, así que podría
preguntarse: ¿Es el Reino mi tema principal de la predicación, o me
limito a repartir revistas? Puesto que el cántico también dice: “Al
individuo damos atención personal, estímulo al hermano. “¡Al Rey hay que
aclamar!” podría preguntarse usted: ¿Realmente doy atención personal a
los interesados, es decir, hago revisitas y conduzco estudios bíblicos?
¿Realmente me intereso en mis oyentes? ¿Le doy el lugar que Jesús se
merece, o le doy a Jesús menos importancia de la que realmente debería
tener? Aunque sabemos que Jehová es mayor que Jesús, nunca olvidemos que
solo por medio de Jesús obtenemos la salvación, así que estimulemos al
prójimo: “¡Al Rey (Jesús) hay que aclamar!”.

3. ABRA LA BOCA MÁS QUE
CUANDO HABLA: 
Para una mejor articulación de las palabras y un
mejor sonido, asegúrese de abrir la boca lo suficiente como para que el
sonido salga apropiadamente.

4. ENVÍE EL AIRE AL DIAFRAGMA, NO A SUS
PULMONES:
 Para enviar aire al diafragma haga como que lo envía
al estómago y notará como este crece. Respire con la nariz y no con la
boca. Párese erguido, nunca se agache para cantar.

5.
NUNCA FUERCE SU GARGANTA:
 Si hay un tono agudo que no le sale
es mejor que no fuerce su voz, cante lo más natural posible.

6. NO
SE PREOCUPE DEMASIADO POR SU VOZ:
 No olvidemos que para Jehová
nuestra voz no es lo más importante. Notará que si se preocupa mucho por
su voz mientras canta, aunque logre afinarse a la perfección, no se
preocupará debidamente por el mensaje del cántico, que al final es lo
más importante. Preocúpese por su voz moderadamente y dele importancia
máxima al mensaje del cántico y cántelo con el sentimiento debido.

¿CON
QUÉ SENTIMIENTO DEBO CANTAR ESTOS CÁNTICOS?

91 –
Siendo enseñados por Jehová
: Para preparar el corazón piense en
cómo se ha beneficiado de la educación divina. Al pensar en los
problemas de los cuales se ha librado seguramente cantará este cántico
con agradecimiento.

87 — La cena del Señor: Este cántico repasa la
función de la pascua, a saber, conmemorar la poderosa liberación de los
israelitas de Egipto, a la vez que muestra su antitipo, es decir, la
liberación que se nos ofrece por medio del sacrificio de Jesús. En vista
de esto, este cántico debe cantarse en forma de oración; con
agradecimiento, intensidad y sinceridad.

105 — ¡Aclamemos al Primogénito
de Jehová!:
 Nos habla del magnífico ejemplo de humildad de
Jesucristo, su amor por su Padre y la recompensa que obtuvo, así como
los beneficios que nos reportará su reinado. Cántelo con júbilo y
respeto.

171 — La canción de victoria: Nos habla del poder que Jehová
demostró con el ejército egipcio en 1513 a.E.C. y cómo lo volvió a
demostrar cuando Jesús echó del cielo a Satanás y sus demonios en 1914.
Este cántico debe entonarse victorioso, jubiloso y vigoroso.

195
—Este es el día de Jehová
: Este cántico trata de lo que el Reino ha
hecho desde 1914, lo que hará en el futuro cercano y lo que debemos
hacer para beneficiarnos de él. Cántelo con alegría, confianza,
seguridad y esperanza.

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